LA PELIGROSA DOCTRINA DE LA EXCLUSIÓN
Quieren Imponer un Asilo con Filtro Racial
LA PELIGROSA DOCTRINA DE LA EXCLUSIÓN
Quieren Imponer un Asilo con Filtro Racial
El asilo, concebido como un refugio humanitario y un derecho fundamental del derecho internacional, está siendo distorsionado bajo una peligrosa óptica racial. La idea de que una administración estadounidense contemple políticas que otorguen asilo únicamente a personas blancas no solo resulta inquietante, sino que representa una amenaza directa a los principios de igualdad y dignidad humana que sustentan toda democracia moderna.
De acuerdo con una investigación publicada por The New York Times[i], existe evidencia de una tendencia sistemática a favorecer criterios migratorios basados en la etnia. Esta orientación no solo deshumaniza a los solicitantes de asilo que huyen de la violencia y la persecución, sino que convierte un derecho en un privilegio condicionado al color de piel. Bajo esta lógica, la ayuda humanitaria deja de ser un acto de justicia y se transforma en una herramienta de exclusión, alineada con ideologías de supremacía racial que el mundo civilizado debería rechazar sin ambigüedades.
Aplicar un filtro racial al asilo no es solo una violación moral: Es una transgresión jurídica y política. Estados Unidos, país que históricamente se ha presentado como refugio de los perseguidos, socava sus compromisos internacionales al institucionalizar el prejuicio. Enviar el mensaje de que solo ciertos tonos de piel merecen protección es una forma de segregación moderna, disfrazada de política migratoria. El asilo debe responder a la necesidad y al peligro, no a la pigmentación.
Pero este posible sesgo no se presenta en el vacío. The New York Times también documentó la reducción drástica de funcionarios afrodescendientes en altos cargos del gobierno durante la misma administración. La coincidencia no es casual. Ambos fenómenos —la exclusión de minorías del poder político y la manipulación del derecho de asilo— responden a una visión que busca redefinir quién merece pertenecer, decidir y ser protegido dentro de la estructura del Estado.
La falta de diversidad en el liderazgo no solo empobrece el debate público; también priva a las decisiones de la pluralidad de voces necesarias para entender una sociedad compleja. Un gobierno monocromático es, por definición, un gobierno miope: Incapaz de ver la totalidad de la realidad que pretende administrar.
La conexión entre ambas expresiones de exclusión —el privilegio racial en el asilo y la marginación en la esfera pública— revela un propósito político más profundo: Reinstalar jerarquías raciales en el acceso al poder y a la protección. Es una regresión peligrosa hacia las sombras del pasado, una negación de los avances civiles que costaron décadas de lucha.
Defender el principio de igualdad no es una cuestión partidista, sino moral. Resistir cualquier intento de codificar la discriminación racial en las leyes es una obligación ciudadana. Una nación se fortalece cuando protege a todos sus habitantes por igual. Si la raza vuelve a ser el filtro del asilo o del liderazgo, lo que se erosiona no es una política: es la esencia misma de la democracia.
[i] Kanno-Youngs, Z., & Aleaziz, H. (2025, 15 de octubre). Trump Encaminando una Reforma al Sistema de Asilo que Privilegiará Sólo a los Blancos. https://www.nytimes.com/2025/10/15/us/politics/trump-refugee-white-people.html