LA NUEVA ERA DEL CONTROL MIGRATORIO
LA NUEVA ERA DEL CONTROL MIGRATORIO
Nota de la redacción: A un año de la segunda toma de posesión de Donald Trump, la frontera sur de Estados Unidos vive una calma tensa. Las imágenes de caravanas y cruces masivos que dominaron años anteriores han desaparecido, sustituidas por una aparente quietud que, según analistas, responde menos a la resolución del fenómeno migratorio y más a la disuasión extrema y la militarización sin precedentes implementadas desde enero de 2025.
De acuerdo con la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), los “encuentros” con migrantes indocumentados se han reducido a niveles que no se registraban desde la década de 1970. Este descenso, presentado por la Casa Blanca como un éxito de control, es en realidad el resultado de una política basada en tres ejes principales:
- Bloqueo del asilo. Las nuevas órdenes ejecutivas prácticamente han cerrado la puerta a las solicitudes de asilo, eliminando una de las pocas vías legales de ingreso.
- Militarización fronteriza. La declaración de “emergencia nacional” permitió el despliegue de tropas y la ampliación de muros físicos, reforzando el mensaje de un país cerrado a la migración.
- Expulsión acelerada. La aplicación de deportaciones exprés y detención obligatoria ha generado un clima de miedo que frena los intentos de cruce.
Colapso en las Cifras Fronterizas
Los datos de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) muestran que los "encuentros" fronterizos cayeron a niveles no vistos en más de medio siglo durante los primeros meses del año, llegando a reducciones de más del 90% en comparación con los picos del año anterior. Esta drástica disminución se atribuye a la implementación de órdenes ejecutivas que limitan severamente la capacidad de los migrantes para solicitar asilo en la frontera. También influyen el despliegue masivo de personal militar y el refuerzo de barreras físicas, enviando una señal clara de cierre fronterizo, y la aplicación de medidas que exigen la detención obligatoria de migrantes, aumentando el riesgo para quienes intentan cruzar.
México, el Primer Filtro
El factor clave para el éxito de la política de Trump ha sido la cooperación reforzada del gobierno mexicano. México ha asumido un papel proactivo en el control migratorio en su propia frontera sur (con Guatemala), actuando como un filtro primario. Se ha mantenido y reforzado la presencia de la Guardia Nacional y otras fuerzas de seguridad mexicanas en puntos estratégicos para interceptar a migrantes. Este esfuerzo ha provocado que el flujo de personas se estanque en el sur y centro de México. El número de solicitudes de refugio en la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR) ha registrado un notable incremento, evidenciando la dificultad de los migrantes para continuar su tránsito hacia Estados Unidos.
Origen de los Detenidos
A pesar de la caída general, los nacionales de los países históricamente más representados continúan siendo los más detenidos en la frontera sur estadounidense en términos de volumen absoluto. México, Guatemala, Honduras y El Salvador siguen encabezando la lista de nacionalidades detenidas, cabe destacar que, si bien la proporción de migrantes de países extrarregionales (como Venezuela, Colombia o naciones asiáticas) ha disminuido por la dificultad del tránsito, la crisis humanitaria se ha trasladado al territorio mexicano.
Implicaciones Humanitarias
Organizaciones internacionales han alertado que la estrategia de disuasión solo ha logrado exponer a las poblaciones más vulnerables (incluyendo menores y familias) a mayores riesgos de explotación, secuestro y violencia por parte del crimen organizado, que ahora opera en el vacío legal creado por el cierre de las vías de asilo. En resumen, la situación actual de las detenciones refleja un control fronterizo sin precedentes por parte de Estados Unidos, sostenido por una política de contención efectiva por parte de México, aunque con un alto costo en términos de derechos humanos y estabilidad regional.