¿Sigue Siendo una Jaula de Oro?
La crisis laboral ha convertido al migrante en objetivo de erradicación en Estados Unidos
Por B. Eduardo Rivera Villalobos *
¿Sigue Siendo una Jaula de Oro?
La crisis laboral ha convertido al migrante en objetivo de erradicación en Estados Unidos
Por B. Eduardo Rivera Villalobos *
La canción 'La jaula de Oro' del grupo Los Tigres del Norte, relata las condiciones de aprisionamiento vividas por los migrantes. Es una descripción acertada sobre la realidad de quienes se encuentran lejos de su país, en situación de ilegalidad. Aunque la canción puede presentarse como una obra vigente, hay que señalar el cambio de paradigma con la acentuación sobre las políticas de persecución y el desarrollo de nuevos programas cuyo propósito es la erradicación de los migrantes en Estados Unidos, y estos migrantes carecen hasta de un ápice de tranquilidad.
Quisiera empezar por señalar que este documento no nace como una crítica a la obra musical La jaula de oro, sino como un complemento analítico donde se señala que las condiciones míseras de los migrantes se acentúan, donde la amenaza de deportación no significa la liberación del cautivo, sino la condena y el exilio de una supuesta oportunidad por sobrevivir.
La jaula de oro, producida en el año1984, relata la óptica del migrante al estar formando una nueva vida en el país vecino, haciendo hincapié en que las personas experimentan un sentimiento de encierro, pese a tener mejores condiciones de vida que en sus países de origen, padecen un sentir nostálgico sobre elementos tan sencillos, y a la vez complejos, como hablar en su idioma, la negación de otros migrantes hasta del color de piel, además, se mantiene el sentido de cautividad y precaución, pues se tiene en cuenta la falta de documentación que los valide como ciudadanos estadounidenses.
La mayoría de los elementos relatados en la canción se mantienen tras 41 años de su lanzamiento, sin embargo: ¿Sigue siendo pertinente hablar de un encierro, de una jaula? En principio podría considerarse que sí, pues los migrantes aún se ven en la necesidad de esconderse de las patrullas migrantes, siguen experimentando la ruptura simbólica y la negación a la identidad de sus descendientes.
Por otra parte: las condiciones del migrante han cambiado. Bien es cierto que en la década de los ochentas, los migrantes ya experimentaban persecuciones, sin embargo, aún se encontraba una utilidad en las personas como fuerza de trabajo, como mano de obra, como aquella masa humana disponible para hacer las labores que otros rechazaban; ahora se encuentran acentuadas las contradicciones del capitalismo, no sólo en Estados Unidos sino también en naciones poco o medianamente desarrolladas.
Así, la deportación se propone como herramienta de sostén para las condiciones de vida estadounidense, pues la crisis del trabajo se hace cada vez más evidente. Dicho en otras palabras: Se están expresando en suma las contradicciones el capitalismo en su fase neoliberal.
La deportación no representa la cautividad, ya no hay una jaula de oro, pues la vida en Estados Unidos, también se ha transformado en una existencia mísera, tampoco puede ser sólo una jaula, aunque argumentemos que los migrantes se ven en la necesidad de esconderse en sus casas y siguen experimentando el sentido de cautividad, ya que la deportación es, en concreto, persecución y, en cierta medida, condena a muerte.
Los sistemas de vigilancia desarrollados a partir de medios electrónicos y digitales hacen más sencilla la tarea de la persecución. Así se gesta un control casi total sobre la población, ¡Se juega al gato y al ratón!, produciendo condiciones dramáticas y, con ello, lanzando de manera indirecta la advertencia de la reducción poblacional, no sólo a nivel nación en Estados Unidos, sino a nivel global, donde los mecanismos y formas de persecución y erradicación se tornan cada vez más especializados, así como discretos. Tampoco puede hablarse de la posibilidad de la libertad mediante la deportación, pues no se olvide que el migrante ha abandonado naciones cuyas condiciones sociales, culturales, económicas y/o políticas cortaron la posibilidad de vida en esos espacios.
Para concluir este documento es necesario señalar que los elementos culturales como una canción, no sólo retratan a realidad y generan un sentimiento nostálgico o de contraste con quienes experimentan esas condiciones de vida, pues también pueden servir como herramienta para el análisis profundo y complejo de la realidad, como punto de partida para la reflexión. La migración es un elemento multifacético que debe analizarse a profundidad y que mejor que hacerlo desde estos polos que permiten acercarse de manera abierta a la población.
*B. Eduardo Rivera Villalobos: Profesor Universitario maestrante en Gestión y Políticas Metropolitanas en la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM). Investigador social de laceraciones sociales e idealidad económica, además de la construcción de paralelismos políticos e ideológicos y de dispositivos digitales como sujeción cultural en los jóvenes del siglo XXI.