Una niña migrante abrazando un peluche en un centro de detención de Estados Unidos.
Una niña migrante abrazando un peluche en un centro de detención de Estados Unidos.
INFANCIA BAJO ENCIERRO
El Alarmante Aumento de Menores Detenidos en Estados Unidos
Uno de los aspectos más preocupantes es la situación de los niños más pequeños. La investigación más reciente documenta que al menos 500 bebés y menores de tres años han permanecido bajo custodia de ICE durante esta administración. Padres, abogados y pediatras han descrito casos de retrasos en el desarrollo, pérdida del habla, problemas para alimentarse y afectaciones emocionales asociadas al confinamiento prolongado.
El problema trasciende el plano humanitario y alcanza el ámbito jurídico. El Acuerdo Flores, vigente desde 1997, limita en términos generales a 20 días la detención migratoria de menores. Sin embargo, los registros analizados muestran que más de 1,600 niños permanecieron detenidos por encima de ese plazo. A ello se suman denuncias sobre atención médica insuficiente, alimentos en mal estado, hacinamiento y escaso acceso a actividades educativas y recreativas, documentadas por organizaciones civiles, médicos y legisladores que han visitado las instalaciones.
Mientras la administración estadounidense mantiene su estrategia de endurecimiento migratorio y aceleración de deportaciones, el gobierno mexicano ha reforzado la asistencia consular para menores y familias detenidas. Sin embargo, la capacidad de protección consular es limitada frente a un sistema de detención cuya expansión continúa.
La discusión ya no gira únicamente en torno al control fronterizo. También plantea hasta dónde puede llegar una política migratoria cuando los costos recaen sobre la infancia. Para organizaciones médicas y de derechos humanos, el confinamiento prolongado de menores no sólo deja secuelas psicológicas y de desarrollo, sino que pone a prueba el compromiso de Estados Unidos con los estándares internacionales de protección de la niñez.