Un gran porcentaje de la diáspora mexicana desconoce el estatus y paradero de los fondos para el retiro que generaron antes de emigrar.
Un gran porcentaje de la diáspora mexicana desconoce el estatus y paradero de los fondos para el retiro que generaron antes de emigrar.
Afore Olvidada, el Patrimonio que Miles de Migrantes aún Pueden Recuperar
Cada año, miles de mexicanos construyen una nueva vida en Estados Unidos sin imaginar que una parte de su historia laboral permanece en México. Antes de emigrar, muchos trabajaron en empresas privadas o instituciones públicas, cotizaron al IMSS o al ISSSTE y comenzaron a acumular recursos para el retiro en una cuenta Afore. Con el paso de los años, los cambios de residencia, la pérdida de documentos y la falta de información hicieron que ese ahorro quedara fuera de su memoria.
La creación del Fondo de Pensiones para el Bienestar volvió a colocar esas cuentas bajo los reflectores. La ley establece que los recursos de determinadas cuentas inactivas de personas de 70 años o más en el régimen del IMSS y de 75 años o más en el ISSSTE pueden transferirse a ese fondo. Sin embargo, también reconoce que esos recursos son imprescriptibles y pueden ser reclamados posteriormente por sus propietarios o beneficiarios. La pregunta es otra. ¿Cuántos mexicanos que hoy viven en Estados Unidos saben siquiera dónde está su Afore?
La comunidad mexicana en Estados Unidos supera los 10 millones de personas nacidas en México. Una parte importante trabajó formalmente antes de emigrar y pudo haber generado derechos pensionarios o una cuenta individual para el retiro. No existe una cifra pública que indique cuántas de esas cuentas pertenecen a migrantes, lo que revela un vacío de información sobre un patrimonio potencialmente significativo.
Recuperar esos recursos tampoco siempre resulta sencillo. Localizar la administradora, obtener el Número de Seguridad Social, actualizar datos personales y acreditar la identidad puede implicar un recorrido administrativo complejo para quien vive a cientos o miles de kilómetros de México. Aunque algunos trámites pueden iniciarse a distancia, otros todavía dependen de procedimientos presenciales o de la intervención de representantes legales.
Un desafío de información antes que un conflicto político
Más que un debate ideológico, el tema plantea un reto institucional. Si el derecho a reclamar los recursos permanece vigente, también debería existir una estrategia eficaz para informar a quienes residen fuera del país sobre la existencia de esos ahorros y los mecanismos para recuperarlos. Hoy no hay campañas nacionales dirigidas específicamente a la comunidad mexicana en Estados Unidos para localizar cuentas olvidadas o explicar los efectos de las recientes reformas.
La discusión de fondo no es si el dinero puede reclamarse, sino si millones de trabajadores cuentan con las herramientas para ejercer ese derecho. En un país donde la migración forma parte de su historia económica y social, proteger el ahorro para el retiro también implica garantizar que la distancia no se convierta en el principal obstáculo para recuperarlo.