NOS TIENEN MIEDO
El Gigante Dormido
NOS TIENEN MIEDO
El Gigante Dormido
Por Marcela Toledo
Desde que dejé de trabajar como reportera me olvidé de las noticias. Luego ya no asistí a conferencias. Desde hace algún tiempo raramente uso las redes sociales. Y como es desafiante eliminar los viejos hábitos, debo estar completamente presente para no volver a lo mismo, perder las llaves, el celular o lo más urgente que debo hacer en ese momento. Pero no puedo ignorar la pesadilla que acontece a familias a mi alrededor y en todo el país causadas por agentes de ICE.
Es muy desafiante considerar que todos somos hermanos. Se escucha muy bien en la iglesia, pero son muy pocos quienes en verdad cumplen el Evangelio. Las pasiones y los deseos de todo tipo son grandes males. Sería hermoso que realmente todos nos tratáramos como hermanos no sólo de raza sino de corazón y Espíritu. Creo que todos estamos unidos. Conectados de una manera u otra.
Creo que todos quienes vivimos fuera de México es porque teníamos o todavía tenemos sueños incompletos. O los de la familia. Muchos logramos nuestro sueño americano después de décadas de esfuerzo y sufrimiento. Tras vivir en un infierno y soportar humillaciones indecibles logramos nuestra recompensa. A veces es poca. A veces es más grande de lo que esperábamos. Porque este es el país más reconocido en el mundo, donde todos tenemos la oportunidad de crecer y desarrollarnos. Una oportunidad que nunca hubiésemos tenido en nuestros países de origen. Al menos yo. Yo nunca hubiera podido tener lo que he logrado aquí.
En Estados Unidos la familia más humilde puede comer en McDonald's cualquier día. En Latinoamérica es muy difícil. Aquí todos tenemos la misma oportunidad de crecer hasta donde queremos. En este país cualquiera puede ser rico porque no se necesitan diplomas, ni títulos de nobleza, sino trabajo arduo y resiliencia. Y eso ya lo tenemos integrado.
Todos valemos lo mismo. No importa el color de piel. La forma o color de ojos. Los diplomas… La educación… La condición, estatus social o labor… Así lo desarrollé en mi trabajo. No me impresiono fácilmente. Muchas veces fui irreverente, pero recientemente comprendí que todos, malos y buenos, ricos y pobres; los desamparados, cualquier persona de cualquier raza y religión, todos valemos lo mismo ante los ojos de Dios. Cuesta mucho trabajo entenderlo. Aceptarlo. Sobre todo para quienes nos ven como Dios a los conejos, chiquitos y orejones.
La gente diferente a nosotros nunca lo entenderá, porque su raza no ha sufrido los más de 500 años de colonización española. Somos demasiado sensibles, nos critican, mientras quieren amoldarnos a aceptar un trato denigrante. Y nosotros lo aceptamos por no hacer olas.
Algunos resienten más que otros que nuestra gente sea el objetivo de una cacería feroz, encarnizada… Estamos siendo perseguidos, cazados, desechados… Víctimas de la deshumanización como castigo al hambre… A la necesidad. La negación total al simple derecho de ser y estar.
La falta elemental de respeto total a todo lo que no huela a dinero. Es como si la serpiente se comiera su cola… ¿Saben por qué nos persiguen? ¡Por miedo! Sí, porque tienen miedo de que el gigante dormido despierte. Porque los latinos en Estados Unidos estamos creciendo a pasos enormes. Somos casi el 20 por ciento de la población total, más de 63 de 330 millones de habitantes… Nuestro poder adquisitivo alcanzó los $ 2 billones 700 mil dólares en el 2023; esto significa que contribuimos el 30 por ciento a esta economía. Estamos creciendo mucho más rápido que otros grupos. Los latinos obtenemos 3.1 más veces títulos universitarios que otras razas o etnias. El español es la segunda lengua materna más hablada en el mundo, y el cuarto idioma más hablado en cómputo global
Por eso el actual gobierno nos mete miedo. Y trata de fracturarnos desde nuestras entrañas, rompiendo, separando a nuestras familias. Por eso persigue. Ataca a los más débiles… Para crear terror… Confusión. Y descontrolarnos más.
Sabe que no hay unidad entre nosotros… Porque si fuésemos unidos, podríamos crear nuestro propio país latino aquí mismo. Por eso manipuló a aquellos que creyeron sus mentiras y que ya tenían seguro el pan.
Esta es nuestra tierra también. Todos tenemos derechos… La respuesta a estos ataques no es la violencia sino la resistencia pasiva. La policía y ICE sólo buscan pretexto para usar violencia. ¡Evitémoslo! No estamos solos. Tenemos la resiliencia y el poder de nuestros ancestros, nosotros tenemos raíces muy profundas.
Civilizaciones indígenas sofisticadas, como los olmecas, en México, que vivieron entre 1500 y 400 Antes de Cristo. Los mayas, quienes vivieron entre 2000 A.C y 250 D.C., en México, Belice, Guatemala y parte de Honduras y El Salvador. Los anglosajones tienen 405 años en este continente. Y nos dominan porque no reconocemos nuestro valor… Nuestro potencial… Nuestros derechos… Porque nos seguimos humillando. Permitimos vejaciones para comer las migajas que caen de su mesa. Porque no peleamos por tener un plato en ella, o tener nuestra propia mesa.
Recordemos que esas civilizaciones son mucho más antiguas que los rubios que nos conquistaron, y que los que robaron gran parte de nuestro territorio, y ahora nos persiguen porque nos temen. Nuestro espíritu es más grande que el de ellos porque conocemos la nobleza, la grandeza y la humildad de nuestros ancestros.
Marcela Toledo: Periodista bilingüe profesional que ha laborado en prensa escrita, radio, televisión e internet durante más de 30 años, en México, California, Texas, Illinois y Michigan, Estados Unidos. Ha ejecutado investigaciones en diferentes ciudades de España, Irlanda e Inglaterra para publicaciones mexicanas.