1 DE FEBRERO
¿El Fin del Refugio o el Inicio de una Nueva Resistencia?
1 DE FEBRERO
¿El Fin del Refugio o el Inicio de una Nueva Resistencia?
El calendario del 2026 ha comenzado con una cuenta regresiva que quita el sueño a miles de familias. La Casa Blanca ha sido tajante: el 1 de febrero no es solo una fecha en el papel, es el día en que el gobierno federal pretende bajar la guillotina financiera sobre las "ciudades santuario". El mensaje es simple y brutal: O las autoridades locales se convierten en brazos del Servicio de inmigración (ICE), o verán cómo desaparecen los fondos que sostienen sus hospitales, escuelas y sistemas de transporte.
Esta no es una batalla abstracta entre políticos en Washington. Es un choque de trenes que tiene como rehenes a las comunidades más vulnerables.
La "chequera" como arma de guerra
La estrategia de la administración Trump en este ciclo es distinta a la de años anteriores. Ya no se trata solo de retórica en redes sociales; es una maniobra administrativa quirúrgica. Al amenazar con retener más de 7 mil millones de dólares -tan solo en el caso de Nueva York-, el gobierno federal está intentando que sean los propios alcaldes quienes, presionados por el colapso de sus servicios públicos, terminen por ceder y "entregar" a sus residentes indocumentados.
Es un juego de extorsión institucional. Se castiga a la ciudad para forzar la rendición del ciudadano. Pero, ¿hasta dónde puede llegar este pulso sin que se rompa el tejido social de metrópolis enteras?
El espejo de Minnesota, la bota en la calle
Si alguien duda de la seriedad de esta ofensiva, basta mirar hacia Minnesota. Lo que está ocurriendo en Minneapolis y St. Paul con la "Operación Metro Surge" es el modelo que el gobierno quiere proyectar en todo el país. El despliegue de miles de agentes federales en zonas residenciales no busca solo detener personas; busca instalar el miedo como política de Estado.
Cuando un Estado como Minnesota, con una tradición de protección y ordenanzas claras, se convierte en zona de guerra administrativa, el mensaje para el resto de la nación es aterrador, ya no hay "puertos seguros" definitivos.
La resistencia legal, la última trinchera
Afortunadamente, el sistema de pesos y contrapesos aún respira. Desde California hasta Pensilvania, los fiscales generales están desempolvando la Décima Enmienda para recordar que Washington no puede obligar a un policía local a hacer el trabajo de un agente de migración. Sin embargo, los tribunales suelen ser lentos y las necesidades de la gente son inmediatas.
¿Hacia dónde vamos?
El 1 de febrero marcará un antes y un después. Si las ciudades santuario resisten, veremos una crisis fiscal sin precedentes. Si ceden, el concepto de "refugio" morirá definitivamente.
Para nuestra comunidad mexicana en el exterior, la lección es clara: La red de protección ya no puede depender solo de las leyes locales, sino de la organización comunitaria. La verdadera "ciudad santuario" no es solo un edificio municipal o una ordenanza; es el vecino que alerta, el abogado que defiende y la comunidad que no baja la mirada.
Vienen meses de tormenta legal y política. Mantenerse informado no es una opción, es una medida de supervivencia.
Nora Oranday, Coordinadora de Acción en Plenitud para Adultos Mayores del Partido Acción Nacional