La detención migratoria deja de ser sólo una cuestión de estatus legal cuando la vida y la salud de una persona quedan bajo custodia del Estado y de empresas privadas.
La detención migratoria deja de ser sólo una cuestión de estatus legal cuando la vida y la salud de una persona quedan bajo custodia del Estado y de empresas privadas.
Carta de la Editora #68
Empezando un nuevo año.
Con la edición número 68 damos inicio a nuestro cuarto año de publicación, manteniendo el compromiso de profundizar en las historias que nos definen. En este número abordamos un fenómeno complejo que exige nuevas lecturas: La migración.
El debate público suele estancarse en la frontera ignorando las transformaciones sociales y económicas. En estas páginas trazamos una radiografía integral. Comenzamos desentrañando el millonario negocio de los centros de detención estadounidenses, donde el encierro opera como industria. En contraste, visibilizamos a los cientos de municipios mexicanos que sobreviven gracias a la inyección vital de las remesas, ocultos tras los promedios nacionales.
La geografía de la diáspora también muta. El "sueño mexicano" se desplaza hacia nuevos Estados, consolidando comunidades que redefinen su peso político frente a un voto latino que dejó de ser un cheque en blanco. Ante esta movilidad, herramientas de identidad como la Matrícula Consular se vuelven escudos indispensables ante reglas jurídicas cambiantes.
Entender nuestro presente exige mirar siempre debajo de la superficie. Bienvenidos a este cuarto año y a esta nueva edición.
De mi parte reconozco a todos nuestros colaboradores y a nuestro equipo de trabajo A todos ellos, mi agradecimiento por su compromiso. Colaboradores como Andrea Guzmán Mauleón, quien ha sido más que una escritora y coordinadora editorial. A la Dra. Nancy Gutiérrez, con su especial sensibilidad hacia nuestros temas; al Dr. Emilio Coral, por su academia; a Edgar García con su experiencia en asuntos internacionales, a Héctor Calderón Hallal y a Marcela Toledo con su vena literaria, casi poética.
Pero con mención muy especial a quien considero un talentoso diseñador y publicista, Joaquín Sandoval Contreras quien hace más de 28 años de trabajo editorial en diversos proyectos editoriales, ha estado al pie del cañón.
Gracias Joaquín por tu profesionalismo, tu entrega y tu lealtad en las buenas, porque realmente no hemos tenido malas.
A nuestros lectores, muchas gracias sin duda.