Mexicanos deportados descienden de un avión antes de continuar su traslado hacia México.
Mexicanos deportados descienden de un avión antes de continuar su traslado hacia México.
Mexicanos Deportados de Estados Unidos a México vía Centroamérica
Estados Unidos está modificando en algunos casos la ruta de retorno de ciudadanos mexicanos deportados. En lugar de trasladarlos directamente a México, algunos son enviados primero a terceros países de Centroamérica, principalmente Guatemala y Honduras.
El cambio ya tiene una dimensión considerable. Guatemala ha recibido 2 mil 284 mexicanos deportados en lo que va del 2026, frente a apenas 15 durante todo el 2025. De acuerdo con autoridades guatemaltecas, permanecen menos de 24 horas en el país y posteriormente son trasladados por tierra hacia México.
La ruta comienza en Estados Unidos y continúa hacia Guatemala o Honduras antes de llegar finalmente a México. El gobierno mexicano ha confirmado que estos movimientos comenzaron a registrarse desde abril y que los ciudadanos mexicanos son trasladados posteriormente por vía terrestre.
El cambio no sólo modifica el recorrido de una deportación. También abre interrogantes sobre quién toma la decisión, bajo qué acuerdos se realiza y quién asume los costos de cada traslado.
El presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, señaló que los gastos pueden ser cubiertos por México o mediante recursos estadounidenses. Guatemala, además, ha dejado claro que no considera a estos mexicanos refugiados ni residentes en su territorio, sino personas en tránsito hacia México.
Honduras también ha comenzado a recibir mexicanos deportados. Documentos revisados por medios estadounidenses muestran vuelos con ciudadanos mexicanos trasladados desde Estados Unidos hacia San Pedro Sula.
La nueva ruta plantea una cuestión que todavía requiere respuestas oficiales más precisas. Cuando un ciudadano mexicano es enviado a un tercer país antes de llegar a México, ¿Quién es responsable de su atención durante ese periodo?
También quedan preguntas sobre sus documentos, pertenencias, comunicación con familiares, asistencia consular y acceso a atención médica en caso de necesitarla.
El gobierno mexicano sostiene que acepta el retorno de sus ciudadanos, mientras Guatemala ha indicado que no existe un acuerdo para establecer a estos mexicanos en su territorio. Organizaciones que monitorean las deportaciones señalan, además, que no se ha hecho público un acuerdo específico que explique este mecanismo para ciudadanos mexicanos.
Más que una nueva modalidad administrativa, el fenómeno apunta a un cambio en la logística de las deportaciones. Para los mexicanos expulsados de Estados Unidos, el regreso a México ya no siempre comienza directamente en México.