Un adulto mayor que vive solo puede enfrentar dificultades para administrar medicamentos, pagar sus cuentas y proteger sus recursos cuando comienza el deterioro cognitivo.
Un adulto mayor que vive solo puede enfrentar dificultades para administrar medicamentos, pagar sus cuentas y proteger sus recursos cuando comienza el deterioro cognitivo.
Cuando la Memoria Falla ¿Quién Toma el Control?
Para un adulto mayor mexicano que vive solo en Estados Unidos, el deterioro cognitivo puede comenzar con olvidos aparentemente menores. Una factura que no se paga, una cita médica que se pierde o un medicamento que se toma incorrectamente pueden ser señales de un problema que nadie está observando de cerca.
La Universidad de California en San Francisco estima que millones de adultos mayores en Estados Unidos viven solos con algún grado de deterioro cognitivo. Una parte importante no cuenta todavía con un diagnóstico. Para quienes además tienen una red familiar limitada, el riesgo aumenta cuando nadie identifica a tiempo los cambios en su capacidad para desenvolverse cotidianamente.
El primer paso es reconocer el cambio
Cuando la familia detecta alteraciones repetidas, el primer recurso debería ser un médico de atención primaria o un geriatra. Una evaluación puede determinar si existe deterioro cognitivo y qué capacidades conserva la persona.
A partir de ahí, un trabajador social o un profesional especializado en coordinación de cuidados puede ayudar a identificar servicios disponibles en la comunidad. Eldercare Locator también permite localizar recursos para adultos mayores y sus familias.
Para muchas familias mexicanas existe una dificultad adicional. Los hijos pueden vivir en otro Estado o incluso en México. Las llamadas telefónicas mantienen el contacto, pero difícilmente permiten saber si una persona está pagando sus cuentas, tomando sus medicamentos o administrando correctamente sus recursos.
Proteger el dinero antes de perder la capacidad
El deterioro cognitivo también puede comprometer las finanzas. Facturas impagas, contratos incomprendidos, fraudes o decisiones económicas equivocadas pueden poner en riesgo los ahorros y la vivienda.
Mientras la persona conserva capacidad para decidir, puede analizar con un abogado especializado en adultos mayores la conveniencia de establecer un poder notarial duradero para asuntos financieros. Según las circunstancias y la legislación estatal, este instrumento puede permitir que una persona de confianza gestione determinados asuntos cuando el titular ya no pueda hacerlo.
Si existen señales de abuso financiero, explotación o abandono, pueden intervenir los servicios de protección de adultos mayores, conocidos como Adult Protective Services, además de las autoridades correspondientes.
El desafío no consiste únicamente en detectar que la memoria está fallando. Consiste en actuar antes de que la pérdida de autonomía deje a una persona sin quien pueda proteger su salud, sus ingresos y su vivienda.