Un trabajador de almacén realiza labores de preparación de pedidos junto a un brazo robótico, una imagen de los cambios que la automatización introduce en el mercado laboral estadounidense.
Un trabajador de almacén realiza labores de preparación de pedidos junto a un brazo robótico, una imagen de los cambios que la automatización introduce en el mercado laboral estadounidense.
Inteligencia Artificial ¿Una Nueva Desventaja para el Trabajador Mexicano en Estados Unidos?
La inteligencia artificial está transformando el mercado laboral estadounidense, pero sus consecuencias no serán iguales para todos. Mientras algunas empresas automatizan tareas administrativas, atención al cliente y procesamiento de información, otras incorporan maquinaria y sistemas digitales para reducir tiempos y costos. Para los trabajadores mexicanos, el desafío será adaptarse a estos cambios sin perder ingresos ni oportunidades de ascenso.
La cuestión no es solamente cuántos empleos desaparecerán, sino quiénes podrán aprovechar las nuevas herramientas y quiénes quedarán rezagados.
Los riesgos cambian según el trabajo
Un análisis del Pew Research Center, publicado en 2023 con datos ocupacionales de 2022, encontró que el 13% de los trabajadores hispanos en Estados Unidos desempeñaba ocupaciones con alta exposición a la inteligencia artificial, frente al 20% de los trabajadores blancos. En cambio, el 34% de los hispanos trabajaba en ocupaciones con baja exposición a esta tecnología.
Estas cifras no significan que los trabajadores hispanos estén protegidos. El estudio mide la exposición de las tareas a la IA, no la pérdida efectiva de empleos. Además, no distingue exclusivamente a las personas de origen mexicano.
En oficinas, contabilidad, traducción y atención telefónica, algunas funciones pueden automatizarse con rapidez. En construcción, agricultura, limpieza y cuidados personales, la presencia física y la capacidad de resolver situaciones imprevistas ofrecen barreras distintas, aunque la robótica y otros sistemas automatizados también pueden modificar esas actividades.
El riesgo, por tanto, no es uniforme ni depende únicamente del sector. También importa qué tareas realiza cada persona y cuánto puede cambiar su puesto.
La capacitación puede marcar la diferencia
El National Equity Atlas estima que los trabajadores inmigrantes latinos enfrentan una elevada exposición a la automatización. Sin embargo, su indicador considera tareas susceptibles de ser computarizadas y no exclusivamente los avances recientes de la IA generativa.
La desventaja podría surgir cuando una empresa incorpora nuevas tecnologías, pero sus empleados carecen de capacitación, tiempo remunerado para aprender o posibilidades de acceder a puestos mejor pagados. Saber utilizar herramientas digitales puede convertirse en una ventaja, siempre que existan oportunidades reales para adquirir esas habilidades.
El desafío no se limita a conservar el empleo. También está en saber si los trabajadores mexicanos tendrán acceso a la capacitación necesaria para ocupar los nuevos puestos, negociar mejores salarios y evitar que la automatización reduzca sus oportunidades de ascenso. Esa diferencia podría determinar quiénes se benefician de la transformación tecnológica y quiénes quedan relegados.
Para saberlo, hay que mirar lo que ocurre dentro de las empresas. ¿Están capacitando a sus empleados antes de incorporar inteligencia artificial o simplemente modifican sus operaciones para reducir costos? ¿Qué oportunidades tienen quienes no dominan las nuevas herramientas? Las respuestas permitirán medir si esta transformación abre nuevas posibilidades de progreso para los trabajadores mexicanos o profundiza las desigualdades que ya enfrentan en Estados Unidos.